Aprender inglés: una inversión para tu crecimiento personal y profesional

Cuando llega el verano, todos pensamos en descansar, desconectar y disfrutar de esos días más largos que tanto hemos esperado. Y está muy bien.

Pero el verano también puede ser una buena oportunidad para dedicar algo de tiempo a objetivos que durante el resto del año vamos dejando para después. Uno de ellos puede ser mejorar tu nivel de inglés.

No necesitas convertir tus vacaciones en un periodo de estudio intensivo. A veces, unas semanas de práctica bien organizada pueden ayudarte a recuperar conocimientos, ganar confianza al hablar o dar el siguiente paso que llevas meses intentando conseguir.

En este artículo te explicamos por qué el verano puede ser un buen momento para mejorar tu inglés, qué ventajas tiene concentrar el aprendizaje durante unas semanas y qué deberías valorar antes de elegir una formación.

Aprender inglés durante el verano no significa renunciar al descanso. Significa aprovechar parte de tu tiempo para avanzar hacia un objetivo que seguirá siendo útil cuando lleguen septiembre y el nuevo curso.

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¿Por qué el verano puede ser un buen momento para estudiar inglés?

Persona disfrutando del verano mientras aprovecha el tiempo para mejorar su nivel de inglésDurante el resto del año, las obligaciones suelen acumularse: trabajo, estudios, familia, desplazamientos y compromisos personales.

Por eso, muchas personas tienen la intención de mejorar su inglés, pero nunca encuentran el momento adecuado para hacerlo.

El verano puede ofrecer una situación diferente. Dependiendo de tu rutina, puedes disponer de más tiempo y menos presión para concentrarte en una habilidad que necesita práctica constante.

Además, cambiar temporalmente la rutina puede ayudarte a recuperar la motivación. Si llevas meses pensando que deberías mejorar tu inglés, dedicar unas semanas a trabajar de forma específica sobre tus dificultades puede convertirse en un punto de inflexión.

Estudiar en verano también tiene algunas ventajas

  • Puedes concentrarte mejor: si tienes menos obligaciones, resulta más sencillo reservar tiempo para practicar.
  • Puedes aumentar la frecuencia de contacto con el idioma: escuchar, leer y hablar inglés con mayor regularidad ayuda a mantenerlo presente.
  • Puedes trabajar objetivos concretos: mejorar el speaking, preparar un examen o recuperar un nivel que tenías olvidado.
  • Puedes aprovechar unas semanas para recuperar la confianza: especialmente si llevas tiempo entendiendo inglés pero te cuesta hablarlo.

¿Qué es un curso intensivo de inglés?

Un curso intensivo de inglés concentra una mayor cantidad de práctica en un periodo de tiempo más reducido que una formación convencional.

La idea no consiste simplemente en hacer más ejercicios, sino en aumentar la frecuencia de contacto con el idioma y trabajar de forma más concentrada los objetivos del alumno.

Un buen programa intensivo puede combinar comprensión auditiva, conversación, lectura, escritura, vocabulario y gramática. Sin embargo, la proporción de cada área debería depender del nivel y de las necesidades de cada estudiante.

Por ejemplo, una persona que necesita preparar una certificación oficial puede necesitar trabajar especialmente el formato del examen, mientras que alguien que simplemente quiere comunicarse mejor puede necesitar dedicar más tiempo a la conversación.

En Abbey Road British Academy apostamos por un aprendizaje práctico y orientado a la comunicación. Por eso, cuando se plantea una formación intensiva, el objetivo no debería ser simplemente acumular horas, sino aprovecharlas para trabajar aquello que realmente necesita mejorar cada alumno.

La intensidad por sí sola no garantiza mejores resultados. Lo importante es que el tiempo de aprendizaje esté bien aprovechado y tenga un objetivo claro.

¿Cómo puede ayudarte mejorar tu inglés durante el verano?

Dedicar unas semanas a mejorar el inglés puede tener beneficios que van mucho más allá del propio verano.

1. Puedes mejorar tus perspectivas profesionales

El inglés continúa siendo una competencia importante en numerosos sectores profesionales. Poder comunicarte con clientes, proveedores o compañeros internacionales puede ampliar tus posibilidades dentro de una empresa o facilitar el acceso a nuevas oportunidades.

Si durante el año no encuentras tiempo para trabajar específicamente esta habilidad, el verano puede ser un buen momento para recuperar el ritmo.

2. Puedes prepararte para nuevos retos académicos

Si tienes previsto comenzar un nuevo curso, estudiar un máster, participar en un programa internacional o presentarte a una certificación, mejorar tu inglés durante el verano puede ayudarte a llegar mejor preparado.

En especial, si tu objetivo es conseguir una acreditación oficial, conviene plantear el aprendizaje con suficiente antelación y trabajar las habilidades que realmente exige el examen.

Puedes conocer más sobre la preparación de certificaciones Cambridge y valorar qué nivel necesitas alcanzar.

3. Puedes ganar confianza para hablar

Uno de los problemas más habituales entre quienes estudian inglés durante años es que entienden más de lo que son capaces de expresar.

Conocen vocabulario y estructuras gramaticales, pero cuando llega el momento de mantener una conversación aparece el bloqueo.

La solución no suele ser memorizar más listas de palabras. Es necesario utilizar el idioma de forma frecuente y en situaciones comunicativas.

Por eso, aprovechar unas semanas del verano para practicar conversación puede ser especialmente útil.

4. Puedes recuperar conocimientos que habías olvidado

Si llevas tiempo sin estudiar inglés, probablemente conserves más conocimientos de los que crees. El problema es que algunos están poco accesibles porque no los utilizas habitualmente.

Una etapa de práctica más frecuente puede ayudarte a recuperar vocabulario, estructuras y expresiones que ya habías aprendido.

5. Puedes convertir el verano en un punto de partida

No es necesario conseguir un nivel completo en unas pocas semanas.

Una de las mejores estrategias puede ser utilizar el verano para crear una base de trabajo y establecer una rutina que puedas mantener posteriormente durante el resto del año.

De esta forma, el verano no sería el final del aprendizaje, sino el comienzo de una etapa de mayor constancia.

Qué buscar en una academia de inglés si quieres aprovechar el verano

Estudiante valorando las características de una academia de inglés para mejorar durante el veranoNo todas las formaciones intensivas son iguales. Antes de matricularte, conviene valorar cómo se plantea el aprendizaje y si realmente encaja con tus objetivos.

Grupos que permitan participar

En una clase de idiomas no basta con escuchar al profesor. Necesitas tener oportunidades para hablar, preguntar, equivocarte y recibir correcciones.

Por eso, el tamaño del grupo puede influir mucho en la experiencia de aprendizaje. Un grupo demasiado grande puede limitar el tiempo que cada alumno tiene para participar.

Profesores con experiencia

El profesor es una de las piezas fundamentales del aprendizaje.

Más allá de dominar el idioma, debe saber explicar, corregir errores y adaptar las actividades al nivel de los alumnos.

En Abbey Road trabajamos con profesores de inglés nativos y apostamos por una enseñanza centrada en la comunicación y en el uso práctico del idioma.

Un enfoque práctico

Una formación equilibrada debería trabajar las diferentes habilidades del idioma, pero sin olvidar que aprender inglés significa aprender a utilizarlo.

Hablar, escuchar, leer y escribir forman parte del aprendizaje. La clave está en encontrar el equilibrio adecuado según el objetivo de cada estudiante.

Objetivos definidos

Antes de empezar, deberías saber qué quieres conseguir.

No es lo mismo:

  • Recuperar un nivel que tenías olvidado.
  • Mejorar tu conversación.
  • Preparar una certificación oficial.
  • Subir de B1 a B2.
  • Mejorar tu inglés para el trabajo.
  • Empezar desde cero.

Cuanto más claro sea el objetivo, más fácil será diseñar una formación adecuada.

¿Y si empiezas desde cero?

Un curso intensivo o una formación concentrada durante el verano no tiene por qué estar reservada a estudiantes avanzados.

Si estás en un nivel inicial, unas semanas de trabajo pueden ayudarte a construir una base sólida y, sobre todo, a perder el miedo a empezar a hablar inglés.

Lo importante es que el ritmo sea adecuado. Intentar avanzar demasiado rápido puede generar frustración, mientras que un programa bien estructurado permite asimilar los contenidos progresivamente.

Si este es tu caso, puedes consultar también nuestra guía sobre cómo elegir una clase de inglés para principiantes.

¿Y si ya tienes un nivel B1 o B2?

Los niveles intermedios son precisamente una de las etapas en las que muchos estudiantes sienten que su progreso se ralentiza.

Ya conocen bastante vocabulario y gramática, pero todavía pueden tener dificultades para hablar con naturalidad o comprender conversaciones rápidas.

En estos casos, aumentar temporalmente la exposición al idioma puede ser útil para romper la sensación de estancamiento.

Si además tienes como objetivo conseguir una certificación, el verano puede servir para concentrarte en las habilidades que necesitas reforzar antes del examen.

En nuestra web puedes consultar también algunos consejos para mejorar tu inglés y preparar una certificación.

¿Cuánto tiempo necesitas dedicar al inglés?

No existe una cantidad de horas que garantice por sí sola un determinado nivel.

La evolución depende de factores como tu punto de partida, la frecuencia de práctica, la calidad de las actividades y el tiempo que lleves estudiando.

Lo que sí suele marcar una diferencia importante es mantener un contacto frecuente con el idioma.

Por eso, además de las clases, puedes aprovechar el verano para incorporar pequeñas actividades a tu rutina:

  • Escuchar pódcast en inglés.
  • Ver series con subtítulos en inglés.
  • Leer artículos adaptados a tu nivel.
  • Practicar conversaciones.
  • Escribir pequeños textos.
  • Repasar vocabulario dentro de un contexto.

No necesitas convertir cada día en una sesión de estudio. Lo importante es evitar que el inglés desaparezca completamente de tu rutina.

El verano no tiene que ser estudiar o descansar

A veces planteamos el verano como si hubiera que elegir entre descansar o aprovechar el tiempo.

En realidad, ambas cosas pueden convivir.

Puedes disfrutar de tus vacaciones y, al mismo tiempo, reservar unas horas a la semana para trabajar un objetivo que llevas tiempo posponiendo.

La clave está en encontrar un equilibrio que puedas mantener sin convertir el aprendizaje en otra obligación.

El mejor plan de aprendizaje no es necesariamente el más intenso, sino aquel que puedes mantener y que te acerca de forma constante al objetivo que te has marcado.

Convierte el verano en una oportunidad para avanzar

Mejorar tu inglés durante el verano puede ser una buena decisión si tienes un objetivo concreto y encuentras una formación que se adapte a tus necesidades.

Puede servirte para recuperar conocimientos, mejorar tu conversación, preparar una certificación o simplemente ganar la confianza que necesitas para utilizar el idioma en situaciones reales.

Y si no necesitas un curso intensivo, también puedes utilizar estos meses para crear una rutina de aprendizaje que continúe durante el resto del año.

En Abbey Road British Academy, academia de inglés en La Pobla de Vallbona, trabajamos con alumnos de diferentes edades y niveles, adaptando la formación a sus objetivos y necesidades.

Si estás en La Pobla de Vallbona, Benaguasil, Benissanó, Vilamarxant, La Eliana o alrededores y quieres valorar qué opción puede encajar mejor contigo, puedes ponerte en contacto con nosotros.

El verano puede pasar rápidamente. Lo que aprendas durante él puede acompañarte durante muchos años.

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Referencias